Introducción
El calentamiento del motor no es un simple trámite antes del despegue.
Durante esos minutos previos, el piloto no solo espera a que aumente la temperatura: también comprueba que el motor funciona de forma estable, que la lubricación es correcta y que los principales parámetros se encuentran dentro de los límites previstos.
Aplicar potencia de despegue con el motor todavía frío o con indicaciones anormales puede comprometer tanto la fiabilidad del motor como la seguridad del vuelo.
¿Por qué es importante calentar el motor?
Un motor necesita alcanzar unas condiciones mínimas de funcionamiento antes de someterse a cargas elevadas.
Con el motor frío, los aceites todavía no lubrican con la misma eficacia, las dilataciones de los materiales aún no se han estabilizado y algunos parámetros pueden no encontrarse todavía en su rango normal.
Por eso, el calentamiento permite:
- comprobar que el motor responde con normalidad,
- verificar que la lubricación es correcta,
- observar que las temperaturas evolucionan adecuadamente,
- detectar anomalías antes del vuelo,
- y evitar esfuerzos innecesarios cuando el motor aún no está listo para trabajar con alta potencia.
La referencia siempre es el fabricante
Aquí yo sería claro: no existe una receta única válida para todos los ULM.
Los valores concretos de temperatura, presión, régimen de ralentí o tiempo de espera dependen del motor instalado y de la documentación del fabricante.
El artículo antiguo daba algunos ejemplos orientativos —como determinados rangos de temperatura o un ralentí típico en ciertos motores—, pero el propio texto también advertía que esos valores pueden variar según el modelo.
Por tanto, el criterio correcto es este:
Los límites y procedimientos concretos deben obtenerse siempre del manual del motor y de la aeronave.
1. Temperatura del motor
Uno de los primeros aspectos que debe vigilarse es la evolución de la temperatura.
En motores de cuatro tiempos suele prestarse especial atención a la temperatura del aceite. En motores refrigerados por líquido también se observa la temperatura del refrigerante.
Lo importante no es memorizar una cifra universal, sino comprobar que:
- la temperatura sube de forma progresiva,
- alcanza el rango mínimo necesario para operar,
- y no muestra comportamientos anormales.
Un motor que permanece demasiado frío o cuya temperatura evoluciona de forma extraña merece una revisión antes del despegue.
2. Presión de aceite
La presión de aceite es un parámetro esencial.
Durante el calentamiento, el piloto debe confirmar que el sistema de lubricación está funcionando correctamente y que la presión indicada se mantiene dentro de los límites previstos para ese motor.
3. Estabilidad del ralentí
Durante el calentamiento, el motor debe funcionar de manera regular y estable a bajas revoluciones.
Más que fijarse en una cifra concreta de RPM como si sirviera para todos los casos, yo insistiría en comprobar que:
- el ralentí es estable,
- el motor no tiende a pararse,
- no existen oscilaciones llamativas,
- y la respuesta general es uniforme.
Un ralentí inestable puede alertar de problemas de carburación, encendido, mezcla o ajuste.
4. Instrumentos y sistemas del motor
El calentamiento es también el momento adecuado para revisar que los instrumentos del motor ofrecen lecturas coherentes.
Conviene comprobar:
- RPM,
- temperatura de aceite,
- presión de aceite,
- temperatura del refrigerante si aplica,
- temperatura de los gases de escape (EGT) y temperatura de culata (CHT), si la aeronave dispone de estos instrumentos,
- y ausencia de avisos o alarmas.
5. Funcionamiento eléctrico y alimentación
Si la aeronave dispone de indicación de voltaje o sistema de carga, también es útil comprobar que el sistema eléctrico funciona correctamente.
Del mismo modo, durante el tiempo de calentamiento puede observarse que la alimentación de combustible es normal y que no existen indicios de fallos evidentes en el suministro.
No se trata de convertir esta fase en una inspección compleja, sino de aprovechar un momento en el que el motor ya está en funcionamiento para detectar cualquier anomalía evidente antes del vuelo.
6. Ruidos, vibraciones y comportamiento general
Además de los instrumentos, hay señales que el piloto percibe directamente.
Ruidos extraños, vibraciones anormales, funcionamiento irregular o una respuesta poco uniforme del motor deben hacer sospechar que algo no va bien.
7. No acelerar bruscamente con el motor frío
Durante el calentamiento no conviene aplicar aceleraciones bruscas ni exigir al motor una carga elevada si todavía no ha alcanzado sus condiciones normales de funcionamiento.
La idea no es “esperar por esperar”, sino evitar un uso exigente cuando la lubricación, la temperatura y las dilataciones aún no se han estabilizado.
Por eso, el calentamiento debe hacerse con criterio, sin prisas y respetando el procedimiento establecido para la aeronave.
8. El tiempo de calentamiento no es fijo
El tiempo de calentamiento no debe entenderse como una cifra fija, sino como el tiempo necesario para que el motor alcance unas condiciones normales de funcionamiento según su manual y las condiciones ambientales.
En invierno, tras una noche fría o con temperaturas exteriores bajas, ese tiempo puede ser mayor. En otras condiciones puede ser menor.
Lo importante no es cumplir un número exacto de minutos, sino despegar con el motor realmente listo.
Precauciones prácticas antes del despegue
Antes de pasar a la prueba de motor o a la salida, conviene recordar varias precauciones sencillas:
- mantener la aeronave asegurada y bajo control,
- evitar aceleraciones innecesarias durante el calentamiento,
- comprobar que no hay anomalías en instrumentos,
- asegurarse de que el motor responde con normalidad,
- y seguir siempre el procedimiento específico de la aeronave.
Un error frecuente
Un error bastante común es asociar el calentamiento solo a “esperar a que suba la temperatura”.
En realidad, esta fase sirve para mucho más:
- observar el comportamiento del motor,
- confirmar que las indicaciones son normales,
- detectar fallos antes del despegue,
- y asegurarse de que el sistema está listo para trabajar con potencia.
Visto así, el calentamiento deja de ser una espera pasiva y pasa a ser una comprobación activa del estado del motor.
Para recordar
Antes del despegue, el motor debe:
- alcanzar una temperatura adecuada,
- mostrar una presión de aceite correcta,
- funcionar de forma estable al ralentí,
- presentar indicaciones normales en los instrumentos,
- y no mostrar ruidos, vibraciones ni comportamientos extraños.
No se trata de calentar el motor durante un tiempo concreto, sino de despegar cuando el motor esté realmente listo.

